La especialización neuroquirúrgica en la preservación del canal de la médula
Un neurocirujano posee el entrenamiento preciso para tratar el colapso óseo. Su capacidad técnica le permite estabilizar la estructura ósea de la espalda y, al mismo tiempo, asegurarse de que ningún fragmento de las fracturas vertebrales ejerza presión sobre las delicadas raíces nerviosas, resguardando la movilidad motriz del paciente.
