De la malformación a la resolución clínica
Al evaluar malformaciones congénitas, es imperativo descartar complicaciones asociadas como la hidrocefalia o la presencia de malformaciones arteriovenosas, las cuales requieren monitoreo constante debido a su riesgo vascular. Asimismo, diferenciamos estos cuadros de patologías agudas como el hematoma subdural, el hematoma epidural o la presencia de un aneurisma cerebral, asegurando que cada paciente reciba una estrategia adaptada a sus necesidades neuroanatómicas específicas, diferenciando claramente el origen congénito de otras lesiones como la siringomielia.
